En
el estado de Oaxaca existen muchas costumbres y tradiciones durante todo el
año, y dentro del estado, dichas que tienen en mismo fin de celebración pero
con diferentes cosas, de hecho de una región a otra o más aun de un pueblo a
otro, las costumbres varían por tal vez detalles pero eso es lo que los
hace ser auténticos.
LA GUELAGUETZA: se trata de una ancestral tradición con raíces prehispánicas
relacionada con las ceremonias agrícolas de agradecimiento a los dioses por la
llegada de las lluvias y el levantamiento de las cosechas a fines de julio. Con
el paso del tiempo se ha convertido en una alegre fiesta efectuada por los
indígenas que, ataviados con sus trajes típicos, agradecen la ayuda que todos
los miembros de las comunidades se prestan entre sí ante cualquier
circunstancia de la vida.
LAS CALENDAS: la celebración de esta festividad, de profundo contenido popular,
anuncia la llegada de la navidad. Está dedicada a los que serán padrinos del
niño dios, responsables de llevarlos en procesión desde su casa hasta el templo
del barrio, acompañados por mucha gente. En ocasiones los feligreses preparan
un carro alegórico para realizar un desfile que concluye en la catedral poco
antes de la media noche. El fin de la fiesta lo marca la colocación del niño
dios en el pesebre del nacimiento que hay en cada templo y en las casas.
LAS VELAS: celebrada en mayo en honor del santo patrono de Juchitán, san
Vicente Ferrer, esta festividad es organizada por uno o varios mayordomos
apoyados por capitanes.se hacen misas, fiesta en casa del mayordomo y
un desfile en carros alegóricos para la “tirada de frutas”, en donde las
mujeres arrojan frutas y regalos a los espectadores.
DÍA DE MUERTOS
El 1 y 2 de noviembre se celebra en Oaxaca el
Día de Muerto, y es costumbre poner altares en las casas, dedicados a los muertos,
y adornar con flores de cempasúchil las tumbas en el cementerio.
8 DE DICIEMBRE, FIESTA
DE LA VIRGEN DE JUQUILA
En la Sierra Sur con rumbo a la costa Oaxaqueña, pasando Sola de Vega y
Juchatengo, entre el aroma de pinos y oyameles, el murmullo del agua de
cascadas, ríos y un frío que hasta se disfruta; se encuentra el Santuario de la
Virgen de Juquila, conocido así porque el nombre de la comunidad es Santa
Catarina Juquila, “La capital de la fé Mariana”. Núcleo de habitantes
perteneciente a la etnia de los Chatinos y de gran trascendencia nacional en el
ámbito católico porque ahí se venera la milagrosa imagen de la virgen María en
su advocación de la “Inmaculada Concepción”, una pequeña imagen que Fray Jordán
de Santa Catalina evangelizador de estas tierras dejó como encargo muy especial
a un indígena de la comunidad de Amialtepec al partir de ellas, pero con motivo
de innumerables milagros que obró la virgen, posteriormente fue trasladada a
Juquila, por esta causa miles de visitantes de manera personal o en
interminables peregrinaciones concurren durante todo el año a este santuario
solicitando muy reverentemente el tan esperado milagro y de manera especial el
8 de Diciembre que es el día en que se vuelcan las multitudes en las diversas
celebraciones litúrgicas y folclóricas en una amalgama de colores, armonías y
convivencias, pero sobre todo degustando la rica gastronomía regional.
12 DE DICIEMBRE.- FIESTA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE.
Regresemos a la Ciudad de Oaxaca
el 12 de Diciembre para celebrar a la Patrona de los Mexicanos, a la Virgen de
Guadalupe en el Paseo Juárez el llano. Un jardín al norte del centro histórico
con hermosas fuentes hechas en cantera y frondosos árboles que cobijan juegos
mecánicos y puestos de empanadas de amarillo, verde, champiñones con quesillo,
memelitas, tlayudas y chocolate-atole.
Otro atractivo de esta celebración son las solemnes peregrinaciones que parten
de diversas parroquias de la ciudad o las vistosas calendas con niños y niñas
vestidos con trajes regionales de Oaxaca, de Juan Diego o de “inditos” como se
les dice cariñosamente para tributar a nuestra Señora “La morenita del Tepeyac”
llevando en sus manos sendas flores de Noche buena o rosas.
LAS POSADAS
Nueve jornadas
del 16 al 24 de Diciembre de carácter católicas cristianas y festivas que en
Oaxaca y en todas sus comunidades se celebran de manera muy particular
recordándonos el peregrinar de María y José para llegar a Belén y ver nacer
a Jesús.
Los Oaxaqueños
celebramos de manera que el ingenio, la creatividad y la fe se mezclan para dar
forma a una verdadera festividad popular en el que los personajes principales
son los santos peregrinos en torno a los cuales se desarrollan trayectos en los
barrios o comunidades cantando letanías acompañando a las imágenes de María y
José, adornadas ramas, serpentinas, globos de colores, faroles con velitas
prendidas, quienes al llegar al lugar que ofrece la posada y una vez cumplidas
las acciones litúrgicas, se da pie a la convivencia con nuestros vecinos,
parientes y amigos mediante el obsequio de dulces, frutas, el rompimiento de
las piñatas, el baile popular y la oportunidad de degustar la extensa
gastronomía como las tostadas, el ponche bebida tan mexicana mezcla de frutas
de sabor inigualable.
24 DE DICIEMBRE, NOCHE DE CALENDAS
Las calendas son recorridos festivos muy
arraigados en la sociedad oaxaqueña que anuncian la realización de las fiestas
populares y las calendas de la noche del 24 de Diciembre son muy especiales
porque con ellas se culminan la celebración de las tradicionales
"posadas", que rememoran los esfuerzos de la Virgen María y de San
José para encontrar alojamiento en Belén. Esta noche todos los templos y
algunas parroquias de la ciudad preparan su carro alegórico en el que
representan pasajes de la época navideña o del Santo Patrón del lugar del que procedan.
Lo atractivo de este desfile resulta el ingenio de cada una de las
decoraciones, el colorido y la iluminación de los carros alegóricos.
LA GUELAGUETZA: se trata de una ancestral tradición con raíces prehispánicas
relacionada con las ceremonias agrícolas de agradecimiento a los dioses por la
llegada de las lluvias y el levantamiento de las cosechas a fines de julio. Con
el paso del tiempo se ha convertido en una alegre fiesta efectuada por los
indígenas que, ataviados con sus trajes típicos, agradecen la ayuda que todos
los miembros de las comunidades se prestan entre sí ante cualquier
circunstancia de la vida.
LAS CALENDAS: la celebración de esta festividad, de profundo contenido popular,
anuncia la llegada de la navidad. Está dedicada a los que serán padrinos del
niño dios, responsables de llevarlos en procesión desde su casa hasta el templo
del barrio, acompañados por mucha gente. En ocasiones los feligreses preparan
un carro alegórico para realizar un desfile que concluye en la catedral poco
antes de la media noche. El fin de la fiesta lo marca la colocación del niño
dios en el pesebre del nacimiento que hay en cada templo y en las casas.LAS VELAS: celebrada en mayo en honor del santo patrono de Juchitán, san Vicente Ferrer, esta festividad es organizada por uno o varios mayordomos apoyados por capitanes.se hacen misas, fiesta en casa del mayordomo y un desfile en carros alegóricos para la “tirada de frutas”, en donde las mujeres arrojan frutas y regalos a los espectadores.
El 1 y 2 de noviembre se celebra en Oaxaca el
Día de Muerto, y es costumbre poner altares en las casas, dedicados a los muertos,
y adornar con flores de cempasúchil las tumbas en el cementerio.En la Sierra Sur con rumbo a la costa Oaxaqueña, pasando Sola de Vega y Juchatengo, entre el aroma de pinos y oyameles, el murmullo del agua de cascadas, ríos y un frío que hasta se disfruta; se encuentra el Santuario de la Virgen de Juquila, conocido así porque el nombre de la comunidad es Santa Catarina Juquila, “La capital de la fé Mariana”. Núcleo de habitantes perteneciente a la etnia de los Chatinos y de gran trascendencia nacional en el ámbito católico porque ahí se venera la milagrosa imagen de la virgen María en su advocación de la “Inmaculada Concepción”, una pequeña imagen que Fray Jordán de Santa Catalina evangelizador de estas tierras dejó como encargo muy especial a un indígena de la comunidad de Amialtepec al partir de ellas, pero con motivo de innumerables milagros que obró la virgen, posteriormente fue trasladada a Juquila, por esta causa miles de visitantes de manera personal o en interminables peregrinaciones concurren durante todo el año a este santuario solicitando muy reverentemente el tan esperado milagro y de manera especial el 8 de Diciembre que es el día en que se vuelcan las multitudes en las diversas celebraciones litúrgicas y folclóricas en una amalgama de colores, armonías y convivencias, pero sobre todo degustando la rica gastronomía regional.
Regresemos a la Ciudad de Oaxaca
el 12 de Diciembre para celebrar a la Patrona de los Mexicanos, a la Virgen de
Guadalupe en el Paseo Juárez el llano. Un jardín al norte del centro histórico
con hermosas fuentes hechas en cantera y frondosos árboles que cobijan juegos
mecánicos y puestos de empanadas de amarillo, verde, champiñones con quesillo,
memelitas, tlayudas y chocolate-atole. Otro atractivo de esta celebración son las solemnes peregrinaciones que parten de diversas parroquias de la ciudad o las vistosas calendas con niños y niñas vestidos con trajes regionales de Oaxaca, de Juan Diego o de “inditos” como se les dice cariñosamente para tributar a nuestra Señora “La morenita del Tepeyac” llevando en sus manos sendas flores de Noche buena o rosas.
Nueve jornadas
del 16 al 24 de Diciembre de carácter católicas cristianas y festivas que en
Oaxaca y en todas sus comunidades se celebran de manera muy particular
recordándonos el peregrinar de María y José para llegar a Belén y ver nacer
a Jesús.
Las calendas son recorridos festivos muy
arraigados en la sociedad oaxaqueña que anuncian la realización de las fiestas
populares y las calendas de la noche del 24 de Diciembre son muy especiales
porque con ellas se culminan la celebración de las tradicionales
"posadas", que rememoran los esfuerzos de la Virgen María y de San
José para encontrar alojamiento en Belén. Esta noche todos los templos y
algunas parroquias de la ciudad preparan su carro alegórico en el que
representan pasajes de la época navideña o del Santo Patrón del lugar del que procedan.
Lo atractivo de este desfile resulta el ingenio de cada una de las
decoraciones, el colorido y la iluminación de los carros alegóricos.
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